Muchos estados provinciales captan una proporción amplia de la fuerza laboral de cada distrito, y pujan por los recursos humanos con el sector privado, porque pagan salarios más altos. Además, gracias a una creciente trayectoria de empleo estatal, muy por encima de la tasa de crecimiento poblacional, en casi todas las jurisdicciones se observa un exceso de trabajadores estatales. En este marco, el estado tucumano paga un 80% más que el sector privado.
Un informe reciente de la consultora Noanomics, que dirige el economista Félix Piacentini, advierte que el problema de la expansión desmedida de las plantillas públicas, que provoca un excedente de personal en las administraciones provinciales, se agudiza cuando se compara el salario estatal y el privado.
Según el estudio, el Estado ofrece sueldos más altos que el sector privado en prácticamente todas las provincias, con lo cual el impacto fiscal de esta sobreabundancia es aún mayor. “Esto, ciertamente, termina convirtiéndose en un desincentivo para la generación de empleo privado, no sólo porque un gasto creciente en personal estatal implica un sendero ascendente de la presión fiscal, que afectando la actividad económica y que deja en el camino la factibilidad de proyectos de inversión, sino también porque al pagar mejores salarios el Estado compite y le gana al sector privado los recursos humanos que prefieren remuneraciones más altas”, argumenta Noanomics.
En 2015, afirma la consultora, el salario público provincial promedio de las 24 provincias fue un 25% superior al del sector privado formal. “Aunque desde 2003 la remuneración promedio del sector estatal es mayor a la privada, en aquél entonces la brecha era de sólo de 9 puntos porcentuales. Lo cual corrobora que el empleado público promedio ha mejorado sus ingresos comparativamente con el que se desempeña en el ámbito privado”, recalca el estudio.
Aunque la menor brecha entre el salario público y el privado se registró en 2003, la mayor se registró en 2008 con salarios públicos que llegaron a estar un 34% por encima de los privados.
Comparaciones
Por arriba del diferencial del 25% promedio, a favor de los salarios estatales, se encuentran 14 provincias del país. La brecha más altas está en Misiones donde, según Noanomics, los sueldos de la administración pública duplican la los de los privados (112%). Luego le siguen Tucumán, Mendoza, Formosa y La Pampa, donde los salarios estatales superan en un 80% a los privados.
En el rango del 71% al 46% figuran Jujuy (71%), Entre Ríos (71%), Córdoba (71%), Santa Fe (57%), Chaco (46%) y Salta (46%). La lista de las provincias que sobrepasan la media se completa con San Juan (32%), Tierra del Fuego (29%) y Río Negro (26%).
Por su parte, sólo en Santiago del Estero las remuneraciones del sector estatal están por debajo de las privadas, en un 7%. Entre las que arrojan una ventaja marginal de los sueldos públicos contra los privados están Chubut (1%), Santa Cruz (3%) y Neuquén (4%).
“De mantenerse esta grieta salarial, el sector público debería aumentar su productividad y eficiencia para justificarla económicamente. De lo contrario, corremos el riesgo de pasar del otrora modelo del esfuerzo y de la superación personal de ‘mi hijo el doctor’ al del mejor pago y menos exigente ‘mi hijo el empleado público’”, concluye Noanomics.